«En Santiago Analco, Lety no solo cocina; ella custodia el origen. Cada mañana comienza en su propia parcela, donde cultiva el maíz que horas después se convierte en masa fresca. No hay bodegas ni esperas: del surco al molino, y del comal a tu mesa. Lety cree que la frescura no se negocia, por eso prepara sus guisados diariamente con lo que la tierra le entrega. En Mercadito Marisa, curamos sus tlacoyos porque representan la honestidad total de un alimento que nunca perdió de vista su raíz.»